Época Dorada
ARCSA

¿CÓMO ERA
ESCUCHAR RADIO CUANDO NO HABÍA TELEVISIÓN NI INTERNET?
A veinticinco minutos de Milagro se encuentra la parroquia Mariscal
Sucre. A diez minutos de ésta está el recinto América Pérez, que fue el hogar
de Josefina Pérez durante toda su infancia y parte de su juventud. Hoy, con 87
años de edad, Josefina luce una figura frágil pero una mente lúcida. Está
perdiendo la visión producto de cataratas y los médicos le han prohibido leer.
Para una aficionada a la lectura como es ella, este ha sido uno de los golpes
más duros.
La abuelita Pérez recuerda que por aquellos tiempos cuando de niña
jugaba en el campo y ayudaba con las cosechas de cacao, mango y otras
bendiciones de la tierra, lo más habitual era acompañar los días por una radio.
“En Milagro tenía una vitrola. En el campo tenía una radio que
utilizaba unas pilas gigantes, de unos cuarenta centímetros, que se conectaban
a ella para que pudiera funcionar”, manifiesta la anciana mientras grafica con
sus manos a estas grandes pilas.
Entre los programas favoritos de Josefina estaban las radionovelas. “El valle de los lirios, cuyos actores
principales eran Marianela La Campo y Mario Camacho, era una de mis favoritas”,
asegura Pérez mientras evoca a una tal Doménica Montero, personaje que, según
sus recuerdos, era una hacendada que recorría su finca montando a caballo y con
látigo en mano para imprimirle velocidad. Lo cuenta como si sus desgastados ojos
lo hubieran visto.
La afición de esta mujer de pelo cano y piel llena de arrugas por
las radionovelas fue tal que incluso llegó a nombrar a una de sus hijas con el
nombre de una protagonista de otro de sus traumatizados favoritos: Helen, así
la llamó.
En esta misma parroquia perteneciente al cantón Milagro encontramos
a Pedro Castro, actual presidente del GAD parroquial de Mariscal Sucre. Él
coincide con doña Josefina en su afición por la radio y en un programa en
particular. “En ese tiempo lo mejor que se podía hacer era escuchar Radio
Cristal. Era muy entretenido el programa del conductor Carlos Armando Romero Rodas. No
había televisión, ni internet ni nada de lo que hay hoy en día, pero tampoco
pasábamos mal”, dice el anciona mientraa sonríe confesando nostalgia por su
época dorada.
En la ciudadela San Miguel 1, también conocida como “Cien Camas”
debido a la presencia del hospital del IESS que fue construido con cien camas, vive
don Jaime Palacios. Al igual que Josefina y Pedro, él recuerda con emoción las
radionovelas y radioseries que amenizaban sus tardes. “Nos reuníamos toda la
familia alrededor de la radio para ponerle atención a las radionovelas. Era una
costumbre muy bonita porque nos mantenía juntos como familia y nos entretenía.
Hoy cada quien anda por su lado, con su aparato en la mano. Andan hasta con
esos audífonos que ni escuchan lo que se les dice”, afirma don Palacios con un
cierto tono de reclamo, de tristeza, de decepción.
Comentarios
Publicar un comentario